¿CONOCES EL GREENWASHING? NO CAIGAS EN ÉL


Todos hemos escuchado alguna empresa decir que son ecofriendly, orgánicos y no contaminan el medio ambiente ¿Pero… qué tanto de esto es verdad? Hay muchas empresas que usan estos términos de forma ambigua para hacerte creer que están comprometidos con el medio ambiente, cuando en realidad no lo están ¡Que no te pasen gato por liebre!

La palabra greenwashing viene del inglés green (verde) y washing (lavado). Se utiliza para referirse a las malas prácticas de algunas empresas, que declaran comportamientos supuestamente sustentables, incluyendo temas medioambientales en sus campañas de marketing. Es una forma de publicidad engañosa, cuyo objetivo es limpiar la imagen de la empresa para no perder clientes, así como también generar mayores ganancias.

El término nació en 1990, cuando algunas de las empresas estadounidenses más contaminantes empezaron a llamarse eco-friendly sin serlo realmente. Esto se creó como solución para desviar la atención de la opinión pública de sus verdaderas actividades productivas, que son extremadamente contaminantes.

 

¿Cómo evitarlo?

Existen varios aspectos que debemos tener en consideración para evitar caer en la trampa del greenwashing:

  1. -Lenguaje ambiguo: El uso de palabras que no tienen un significado preciso. Es el caso de términos como eco-friendly (o eco-amigable), orgánico, bio, natural, etc. 
  2. -Productos verdes hechos por empresas contaminantes: No basta con que el producto sea verde, el proceso de producción y  la gestión de la empresa también debe ser limpio. Siempre es bueno darse el tiempo para buscar más datos o información de las políticas medioambientales y de sustentabilidad de una empresa. 
  3. -Imágenes sugerentes: Existen imágenes que proyectan la idea de sustentabilidad injustificada, es decir, carecen de sentido. Por ejemplo, flores que brotan de unos tubos de escape.
  4. -Afirmaciones parcializadas: Muchas veces se enfatiza una mínima característica green, omitiendo el resto de ingredientes o actividades que pueden ser contaminantes.
  5. -La empresa que se define como “mejor que el resto”: No se trata de comparaciones, no se debe caer en esta práctica para presentarse como “rescatables”.
  6. -Lo que simplemente no es creíble: ¿Tiene sentido hablar de cigarros ecológicos?
  7. -Jerga y datos demasiado elaborados: Se debe tener cuidado cuando sólo se utilizan datos que sólo un científico podría entender o chequear.
  8. -Marcas con “amigos imaginarios”: Sugieren ser reconocidas por terceros, muchas veces patrocinadas por una marca verde, pero sorpresa ¡esos terceros no existen!
  9. -Pruebas inexistentes: Si lo que un producto declara es verdad, ¿Dónde está la evidencia? ¿Tiene certificaciones? Es recomendable pedir toda la información posible.
  10. -Mentiras descaradas: El uso de afirmaciones y datos totalmente ficticios. La clave aquí es informarse e investigar para no caer en trampas.

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